2018

Un año para vivir feliz, alegre y optimista

Dr. Rafael Álvarez Cordero

Fundador y Presidente honorario del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas CMCOEM.

“Sólo hay una forma de vivir la vida: feliz, alegre y optimista”

Me dijo un sonriente viejo de 86 años, de oficio taxista, quien me llevaba por las calles de la ciudad, a toda velocidad con destreza y seguridad, y añadió: “le doy gracias a la vida por poder trabajar, ganar el pan, y disfrutar cada día”.

Ese insólito taxista/filósofo me hizo pensar mucho; en primer lugar, tiene 86 años, edad en la que muchos hombres y mujeres ya no piensan en una ocupación o un empleo; en segundo lugar, me habló de sus achaques: molestias en las manos, dolores de espalda, y dijo: “no me aflijo por eso, así soy y así vivo”; y, en tercero, creo que es un ejemplo de lo que debemos hacer quienes vivimos con diabetes.

Porque no me negarás que la primera impresión que tuviste, cuando un análisis de laboratorio confirmó que tienes diabetes, fue de impacto, ya que, aunque no supieras todo lo que significa esta condición tal vez te sentiste triste y deprimido, porque sabes que siempre vas a vivir con ella.

Pero creo que es necesario darle gracias a la vida por vivir en este siglo XXI, ya que lo que ahora se sabe sobre diabetes ni siquiera lo imaginaron los mejores médicos de hace apenas un siglo. Recuerda que antes de que Banting y Best aislaran la insulina y la aplicaran a una jovencita que moría por diabetes, el pronóstico era malo y, quienes vivían con diabetes 1 morían en muy poco tiempo. Hoy, miles de individuos con diabetes viven felices, son productivos, triunfadores y los encontramos en todos lados, como políticos eminentes, académicos exitosos, deportistas y artistas brillantes, y miles y miles de ciudadanos que saben disfrutar su vida con diabetes.

Y junto con la insulina, las investigaciones sobre medicamentos han dado excelentes resultados porque hay una gran variedad de productos que ayudan a controlar de manera cada vez más exacta y precisa los niveles de glucosa de quien vive con diabetes.

Pero hay más: los equipos y aparatos para el control de la glucosa se han incorporado a la tecnología móvil (teléfonos, tabletas) y permiten que conozcamos perfectamente nuestros niveles; además, hay cada vez más aplicaciones que ofrecen información y orientaciones sobre cómo vivir mejor con diabetes, cómo saber el promedio de niveles de azúcar, cómo conocer el contenido de azúcares en los alimentos, y mucha información. Esto lleva ya al monitoreo continuo de glucosa, que permite conocer el promedio y la media de la glucosa, sus variantes en el día, los cambios en el tiempo y muchas cosas más; y lo que era un sueño, contar con una bomba de insulina que controle automáticamente el azúcar en sangre, es una realidad cada vez más segura y eficaz.

Por eso, quienes vivimos con diabetes damos gracias a la vida que nos permite vivir en un mundo en el que la ciencia y la técnica están de nuestro lado y nos ofrecen todo lo necesario para que nos llevemos bien, muy bien con nuestra diabetes.

Y tan importantes como los avances tecnológicos son los avances en nutrición, actividad física y control de estrés. Hoy sabemos más de alimentación que nuestros abuelos, y sabemos más del beneficio de la actividad física y del control del estrés como base para tener un control glucémico perfecto.

Pero, además, los avances en el tratamiento de las posibles complicaciones que se pueden desarrollar alno haber control de diabetes son verdaderamente impresionantes: en oftalmología, cardiología, nefrología, angiología, neurología, neumología, y muchas más especialidades hay tantos avances que llenarían páginas y páginas de información para nosotros; basta saber que tenemos a la mano los mejores especialistas que podrán cuidar nuestra diabetes y corregir sus problemas.

Por todo eso, repito y afirmo con la mayor convicción, ¡sólo hay una forma de vivir: feliz, alegre y optimista! Cada uno de nosotros puede ser un modelo y un ejemplo por seguir para quienes frente a esta condición se sienten tristes, deprimidos y derrotados. Miles de hombres y mujeres confirman que nunca como hoy la diabetes es una condición que no tiene por qué impedir la vida activa, productiva y feliz.

Sé que como tú, muchos hacemos propósitos de año nuevo y eso me recuerda a un profesor francés que decía: “Ustedes los mexicanos son como llamarada de petate, se entusiasman y al día siguiente olvidan”, haciendo alusión a lo efímero de nuestros proyectos y propósitos que abandonamos al día siguiente. Espero que estos propósitos para el 2018 sean positivos, realizables y disfrutables, y que nunca la diabetes empañe o impida lograrlos.

Vayan para este año mis mejores votos para ustedes, sus familias, sus compañeros, sus amigos y sus enemigos (por qué no). ¡Que 2018 sea el mejor año de sus vidas!

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