ANTIOXIDANTES

L.N. María José Castañeda Saldivar. Educadora en diabetes de la Asociación Mexicana de Diabetes en
el Sureste

Hablar de antioxidantes hoy en día es un dilema, si buscamos en internet o redes sociales podemos encontrar un sinfín de información sobre la “mejor” forma de obtenerlos y de sus múltiples beneficios.

¿Qué son los antioxidantes?

Se trata de un grupo de vitaminas, minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales y enzimas (sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos).

¿Cuáles son sus beneficios y que nos aportan?

Se encargan de bloquear los efectos perjudiciales de los denominados radicales libres, los cuales son los encargados del envejecimiento y se relacionan con el riesgo de   enfermedades cardiometabólicas como, dislipidemias, hipertensión, etc.

Por lo cual los antioxidantes nos ayudan a:

  • Prevenir el envejecimiento prematuro.
  • Proteger el sistema cardiovascular previniendo así enfermedades cardiometabólicas.
  • Prevenir enfermedades como el cáncer, Parkinson y Alzheimer.

¿Dónde los encuentro?

A continuación, nombraré los más conocidos y mencionaré en qué alimentos podemos encontrarlos:

Vitamina C: conocida también como ácido ascórbico. La vitamina C es la encargada de la síntesis del colágeno y glóbulos rojos de igual forma contribuye al buen funcionamiento del sistema inmunológico. La podemos encontrar en frutas (naranja, kiwi, uva, fresa y limón), verduras (col verde), té verde y jengibre. La dosis recomendada es de 40 mg al día. El exceso puede producir cálculos renales y diarrea.
Vitamina E: conocida también como tocoferol. Es un antioxidante natural que previene o retarda la oxidación de las grasas, tal es el caso del colesterol LDL conocido como el “malo” (responsable de enfermedades cardiacas derivadas del engrosamiento de las arterias). Los alimentos que son ricos en vitamina E son los aceites vegetales (de oliva, soja, maíz, canola, etc), los frutos secos (avellanas, almendras, nueces, cacahuates) y verduras (espinaca y zanahoria cruda), así como el aguacate y la espirulina.
Carotenoides: son un grupo grande de pigmentos muy difundidos en el reino animal y vegetal (betacarotenos) que se relacionan con la síntesis de la vitamina A. Son los responsables de dar su color a las verduras, frutas, semillas y algunas carnes. Su consumo está asociado a presentar menor riesgo de enfermedades cardiovasculares y degenerativas de los ojos, así como en la prevención del cáncer. Algunos alimentos en los que se pueden encontrar son: la naranja, mandarina, tomate, espinacas, sandía, maíz, cúrcuma, salmón, camarones, etc.
Polifenoles: son compuestos bio-sintetizados por las plantas (sus frutos, hojas, tallos, raíces, semillas u otras partes), de ellos derivan los flavonoides (dan al organismo protección de todos los daños ocasionados por elementos o sustancias oxidantes como como la contaminación ambiental y los rayos uv). Si bien los polifonoles son antoixidantes también se le asocian propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, y moduladores de enzimas, entre ellas las enzimas digestivas.

Los alimentos que los contienen son: frutos rojos, uva, manzana, vino tinto, té verde y negro, cacao, brócoli, perejil, ají, orégano y soja. Si bien los antioxidantes son benéficos para nuestra salud, no hay que olvidar que todo en exceso puede volverse peligroso.

Hoy en día existen miles de artículos sobre los beneficios de estos, así como las recomendaciones para consumirlos, ya sea en jugos o mediante un tipo de dieta como la vegana o vegetariana. Sin embargo, no hay que olvidar que es necesario siempre acudir con un profesional de salud experto en el tema.

Tomemos decisiones informadas y cuidemos nuestra salud.

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