Cambios en mi cuerpo

Dra. Abril Arellano Llamas / Endocrinóloga pediatra en el Centro Médico Nacional “La Raza”,CDMX / Céd Prof: 8404310

La adolescencia es el periodo donde el cuerpo de los(as) niños(as) adquiere las funciones del adulto, específicamente la reproducción. En esta etapa suceden cambios de estatura, en la forma del cuerpo e incluso hasta la posibilidad de ser papás.

Inicia la madurez del sistema reproductor

En los hombres crecen los testículos, órganos encargados de fabricar testosterona (hormona que provoca cambios en el tamaño del pene, la aparición de vello púbico y engrosamiento de voz) y se adquiere la capacidad de procrear un bebé, pues se empiezan a producir espermatozoies.

En las mujeres maduran los ovarios, órganos que fabrican estrógenos y progestágenos ( hormonas que provocan la generación de óvulos maduros, que el útero crezca y que sea capaz de albergar un embrión), hacen que madure la glándulas mamarias y que se ensanchen las caderas. Cuando no hay fecundación, el útero pierde la capa que albergaría el embrión y aparece la menstruación.

A través del hipotálamo y la hipófisis (glandúlas encargadas de regular la actividad hormonal) se desencadena la pubertad dando la orden a los ovarios o a los testículos de que inicien su función. El hipotálamo es una parte del cerebro que reconoce señales de salud como una buena nutrición, para disparar la pubertad. En las personas que viven con diabetes, el buen control metabólico permite que la pubertad aparezca y se desarrolle.

Cuando la diabetes está en descontrol absoluto, el hipotálamo no desencadena la pubertad y la persona persiste con una apariencia infantil.

Durante la adolescencia, estos fenómenos generan una resistencia al efecto de la insulina, misma que se observa en personas que viven con diabetes cuando con las mismas dosis de insulina y cantidades de alimento, no se evitan las glucemias elevadas (hiperglucemia).
En las niñas es habitual observar dicha condición a partir de los 9 años y en los niños entre los 10 y 11 años. En este momento no hay que pensar que se está haciendo algo mal, más bien que se requiere una dosis mayor de insulina, además por el aumento de estatura también se requerirá más comida.
Otro evento de la pubertad es madurar el pensamiento, los adolescentes buscan independencia en la toma de decisiones, su identidad y pareja sentimental. Retan frecuentemente a sus padres y maestros cuestionando sus decisiones, en este sentido, es importante que los padres y cuidadores primarios reconozcan que el adolesecente ya puede participar en el control de su condición.
La comunicación efectiva en las familias es indispensable para rebir la adolescencia con asertividad, escucharlos con franqueza y permitirles expresarse y tomar decisiones es indispensable para mantener el mejor control posible.
En todo el planeta se observa que en esta etapa el control metabólico empeora, es una etapa donde es importante acudir con el equipo médico para hacer ajustes adecuados de las dosis de insulina, la alimentación y el ejercicio.
Es importante tomar un enfoque centrado con la persona que vive con diabetes; la educación en diabetes es fundamental para lograr el (la) adolescente no viva una sensación de espionaje continuo de quienes lo rodean.

Los adolescentes en esta etapa buscan relaciones de amistad y de amor. Es importante remarcar que la posibilidad de presentar un embarazo o enfermedades venéreas, es igual que en la población sin diabetes, por lo que hay que acercarse a fuentes de educación sexual y constante comunicación familiar.

Es común en esta etapa la invitación al uso de drogas legales e ilegales, que cuando se vive con diabetes no se recomiendan. El tabaco aumenta el riesgo cardiovascular, el alcohol puede impedir percibir los síntomas de una hipoglucemia, las drogas ilegales tienen la capacidad de dañar severamente el cerebro.

La adolescencia es una etapa de la vida que se debe pasar con un acompañamiento familiar amoroso y sano, pues en ella se presentan experiencias buenas y malas que nos permiten aprender y adquirir herramientas para lograr ser adultos sanos e independientes.

Recuerda que siempre puedes pedir ayuda a psicólogos, nutriólogos y médicos.
Referencia:
Indian J Endocrinol Metab. 2015 Apr;19(Suppl 1):S51-4
Artículos Relacionados

Déjanos un Comentario