Comer sano en la oficina no es difícil, ¡inténtalo!

LN Nedelka Sanchez Bravo / CEO & Co-Founder Intelligent Nutrition Coaching / C.d Prof: 8515250 / www.inc-mx.com; Fb: intelligentnutritioncoaching

En muchas ocasiones la comodidad sustituye a la calidad a la hora de comer durante la jornada de trabajo, nuestra oficina es el lugar donde pasamos más horas en el día y suele ser en el que peor administramos nuestro tiempo; motivo por el cual podemos dejar de lado llevar una alimentación más saludable.

En el trabajo hacemos al menos dos comidas básicas por ello la importancia de darle el tiempo necesario para alimentarnos de manera saludable. Con los horarios tan largos que en ocasiones tenemos, pocas veces pensamos realmente en comer algo saludable, sino que buscamos lo más práctico, pero… ¿En realidad la comodidad de comer lo más práctico, es lo más sano? Si administras correctamente tus tiempos lograrás hacerte un pequeño espacio para preparar alimentos saludables, únicamente necesitas ser más organizado.

En mi experiencia muchas veces fue más práctico comprar de camino al trabajo un desayuno (nada nutritivo) que incluía: una torta de tamal y un atole (hidratos de carbono, grasas y más hidratos de carbono). Ahora he hecho algunas modificaciones en mis hábitos y he decidido prepararme un sándwich en casa, que es mucho más barato y nutritivo (incluye proteínas, un poco de fibra e hidratos de carbono); no me bastaba todavía para despertar bien, por lo que prefería comprar mi café con crema y azúcar en la tienda de servicios en lugar de llevar café (sin crema y con endulzante no calórico) en mi termo desde casa.

Tampoco significa dejar de comer, sino realizar pequeñas modificaciones en la calidad de nuestros alimentos, con ellos notarás que hacen la diferencia en tu estado de ánimo, energía y tu salud.

A continuación, te comparto algunos tips muy sencillos con los que puedes comenzar:

  • En el caso de no estar acostumbrado a desayunar por falta de tiempo, puedes consumir una colación después de levantarte para que cuando llegues a tu trabajo realices tu desayuno. 
  • Por la mañana, come una ración de vegetales o fruta recomendada por tu nutriólogo, son fáciles de transportar y no necesitan una preparación exhaustiva.
  • Durante el día procura no saltarte ninguna comida, en especial el desayuno y no pasar más de 4 horas sin consumir alimentos.
  • Organízate bien, lleva la comida preparada y colaciones saludables de casa, algunas opciones pueden ser almendras, nueces, amaranto, mix de cacahuates naturales con arándano, pepinos con jícama rallada; también puedes apostar por el consumo de fruta y verdura como colaciones como jícama con zanahoria rallada, naranja con pepino, apio con trozos de piña, fresas, uvas, jitomate (les puedes añadir un poco de chile en polvo y limón) ¡Verás que ricas son!).

Acércate con un educador en diabetes o nutriólogo, ellos te ayudarán e entender las porciones indicadas para ti y no olvides que mantenerse activo es factor fundamental para llevar una vida sana.

imagen-3

Cambia tu chip, preocúpate más por ti mismo y por lo que comes. ¡Atrévete a revelarte ante tus viejos hábitos!

Artículos Relacionados

Déjanos un Comentario