¿Cómo afecta el azúcar a mis ojos?

Dr Milton M Maldonado Reinoso / Cirujano Oftalmólogo – Especialista en Enfermedades del Vítreo y la Retina / Céd Prof: 6921054 / www.clinicaretina.com

En la edición anterior habíamos hablado de la enfermedad ocular diabética, término utilizado para referirse a 4 complicaciones que la Diabetes Mellitus puede producir en los ojos de quien la presenta: retinopatía diabética, glaucoma neovascular, edema macular diabético y catarata metabólica. Las 4 afectaciones tienen el potencial de producir una pérdida visual que podría llegar a ser invalidante.

Si bien es cierto que cualquier persona con diabetes puede llegar a desarrollar alguna de estas complicaciones, el riesgo aumenta cuando no hay un control adecuado de los niveles de glucosa en sangre; las probabilidades aumentan conforme más tiempo se haya vivido con esta condición descontrolada.

Cambios transitorios en la graduación:

Es común que al cambiar de medicación o al descontrolarse los niveles de glucosa en sangre se experimente visión borrosa transitoria. Esto se debe a que al elevarse los niveles de glucosa (azúcar en la sangre), también se eleva la glucosa en los fluidos oculares, de tal manera que el cristalino (el lente natural del ojo) se hincha, cambiando de esta manera la graduación.

El descontrol metabólico se ha asociado a una miopización transitoria (aumento de la miopía sobre la graduación normal), mientras que el ajuste del tratamiento y la reducción de los niveles de glucosa en sangre se han relacionado a la hipermetropización (aumento de la hipermetropía o reducción de la miopía inducida por los niveles elevados de azúcar en la sangre).

A corto plazo estos cambios no representan un riesgo para la salud visual; sin embargo, a largo plazo pueden darse cambios irreversibles en el cristalino y progresar hasta la opacificación de éste (catarata).

Visión doble y desviación de la mirada:

La neuropatía diabética consiste en la afección de los nervios (periféricos o centrales) y se ha relacionado con los niveles altos de glucosa en sangre. Según el (los) nervio(s) afectado(s), los síntomas pueden abarcar desde dolor, entumecimiento de brazos y piernas, alteraciones del aparato digestivo y tracto urinario, entre otros.

Cuando el nervio afectado se encarga de comandar los movimientos oculares el paciente puede experimentar parálisis de uno de los lados de la cara (parálisis de Bell) o visión doble, se conoce como diplopía. Si se presenta una pérdida de la alineación de los ojos cuando uno de los músculos conectado por el nervio afectado no trabaja con normalidad se le denomina, estrabismo.

En gran medida, los estrabismos metabólicos se solucionan en el transcurso de 1 o 2 meses, siempre que haya un adecuado control de los niveles de glucosa. Sin embargo, a veces es necesario algún procedimiento médico o quirúrgico con la finalidad de restablecer la alineación de los ojos.

Ojo seco y diabetes

El descontrol de la glucosa se ha asociado con la alteración de la osmolaridad de la lágrima (medida usada para expresar la concentración de diferentes sustancias en un solvente o fluido), de tal manera que ésta no se mantiene sobre la superficie del ojo el tiempo necesario, apareciendo síntomas de resequedad ocular como: dolor, ardor, enrojecimiento, visión borrosa, sensación de arenilla, aversión a la luz, lagrimeo, entre otros.

Lo anterior puede limitar a la personas que lo presentan, ya que dificulta la realización de actividades cotidianas como trabajar frente al monitor de una computadora, afectando su calidad de vida.

El manejo integral de la diabetes y condiciones coexistentes permitirá prevenir la afección de sus ojos. Todo paciente debe ser referido con el oftalmólogo apenas se haga el diagnóstico de diabetes. La prevención de la enfermedad ocular diabética (idealmente) o la detección temprana de complicaciones iniciales, permitirá conservar su visión y preservar su calidad de vida y la de los suyos.

REFERENCIAS:

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