Azúcar en acción

Edgar García Márquez

Tiene 47 años de edad y nueve viviendo  con diabetes tipo 2. Estudió Ingeniería en Computación  en la UNAM. Es representante de México en el equipo internacional de atletas DiabeSport.

Hola, amigo lector! Deseo que hayas pasado unas estupendas fiestas navideñas en compañía de tus seres queridos y que vengas en este 2018 con toda la actitud, fuerza, valor y coraje para lograr todas y cada una de las metas que tengas en mente.

Inicio el año compartiendo contigo una pequeña reflexión sobre todo aquello que puedes lograr a base de esfuerzo, dedicación, constancia, conocimiento y buena toma de decisiones, y además evitar caer en las redes del engaño de algunas personas sin escrúpulos que lucran con nuestra esperanza y sólo buscan nuestro dinero.

Así es, lamentablemente en cuestiones de salud existen muchos engaños que prometen algo que al final no van a lograr y es restaurarnos la salud, me refiero a los “productos milagro”.

Mi definición de producto milagro es: producto que promete combatir y mejorar algún tema relacionado con la salud, cuyo principal centro de atención se basa en ofrecer algo diferente a lo ofrecido por la ciencia médica. No cuenta con evidencia científica que lo respalde y quien lo vende sabe en realidad muy poco del mismo producto que vende, así como de la enfermedad o condición asociada a dicho producto. De manera reciente es vendido en sistemas de “redes”, lo que asegura ingresos monetarios a quien a esto se dedica.

Hablando de diabetes, existen productos para reducir peso (les llaman quemadores de grasa, dicho sea de paso, eso no existe), controlar colesterol, triglicéridos, reducir el nivel de glucosa, curar heridas. Es impresionante la cantidad de productos que pueden encontrarse a la vuelta de la esquina.

Lo malo, lo que nadie te dice de estos productos es que, como ya se dijo, no cuenta con un sustento científico, por lo tanto, nadie te habla de los efectos secundarios que tienen; no cuentan con verdaderas guías de tratamiento; son fraudulentos pues se venden y publicitan como medicamentos y su mayor mentira es curar en días lo que no se ha podido curar en años. Su único objetivo es tu dinero, no tu salud.

Observa detenidamente uno de estos productos y todos incluyen la leyenda: “la ingesta de este producto es responsabilidad de quien lo consume”, esto es porque no se harán responsables de los efectos secundarios y sus consecuencias; al final vas a terminar con más dolencias y pagando más dinero por ello.

Es un tema difícil de abordar pues están mezclados intereses monetarios de algunos y corrupción de otros tantos, así que lo mejor es simple y sencillamente decir: “NO” cuando alguien te ofrezca algún “milagrito” de éstos.

Si comes adecuadamente, si bebes agua natural, si te ejercitas, si ingieres tus medicamentos y acudes a tus citas médicas y análisis clínicos; si te mantienes informado y si mantienes una actitud positiva no tendrás ningún problema que lamentar.

Sabemos que vivir con diabetes requiere de un gran esfuerzo y que se deroga dinero para ello, en ese sentido, comprar “productos milagro” es gastar el dinero, y comprar lo necesario para el control de tu diabetes es invertir en tu salud, si lo analizas, cambia mucho el enfoque entre una cosa y otra.

No es fácil vivir con diabetes y su control, pero es posible, las acciones que hagamos en pro de nuestra salud tendrán además el beneficio de darnos una satisfacción personal. Por eso, amigo, yo te invito a que no te dejes engañar y vayas del “milagro al ¡Mi Logro!”. Agradezco tu confianza y tiempo de lectura, ¡Que tengas un 2018 lleno de logros!, un gran abrazo, a tus órdenes en eddygame@hotmail.com, en twitter: @Eddy_IcingRoads

Nos seguimos viendo donde siempre… ¡En La Meta!

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