Diabetes tipo 1 en la escuela

¿quién se hace responsable de qué?

Por Elena Sáinz de la Maza | Educadora en Diabetes Certificada | www.educadies.com | elena.sainz@gmail.com | @educadies

V

ivir bien con diabetes tipo 1, sin duda, ¡es todo un reto! Cuándo quien la presenta es un menor el cuidado de la salud toca a padres, familia extendida, maestros, cuidadores, compañeros de clase, etcétera, pero qué le toca a cada uno.

Es necesario que todos los implicados colaboren para superar las dificultades que puedan presentarse en cada caso para facilitar la integración de niños y niñas con diabetes tipo 1 con sus compañeros en todas las actividades escolares.

Son niños y niñas (independientemente de su condición de vida)

Una de las primeras máximas es tener presente que niños y niñas siguen siendo justo eso y, en el contexto escolar, estudiantes como cualquier otro. Vivir con diabetes tipo 1 no interfiere con los derechos y obligaciones de participar en todas las actividades escolares, pero sí requiere tener ciertas precauciones y consideraciones en circunstancias puntuales. La primera recomendación es continuar tratando a los estudiantes con diabetes tipo 1 como a cualquier otro estudiante.

Como en cualquier otro aspecto de la vida, la educación pretende formar adultos autónomos y responsables, esto es un proceso gradual en el que no he hallado algo escrito que diga exactamente “qué responsabilidad sí y cuál aún no” debe asumir un niño o niña con diabetes tipo 1 según su edad. No podemos esperar que un estudiante de seis años de edad planee la lista del supermercado de la familia, el menú semanal, se prepare su propio refrigerio y gestione el presupuesto familiar para la alimentación en casa. Pero quizá sí puede participar en la elección y preparación de su lunch con el acompañamiento de alguno de sus padres. Por lo mismo no podemos pretender que los niños con diabetes tipo 1 asuman la totalidad de las actividades que tienen que ver con el control de su condición, así que requerirán el acompañamiento y supervisión de sus padres y profesores pues lo esperado es que al llegar a la edad adulta sean autónomos y responsables.

¿Qué les toca a padres o tutores?

Los padres deben conversar con las autoridades escolares sobre lo que implica el cuidado de la diabetes tipo 1, el tratamiento de su hijo o hija  así como proporcionar las herramientas para que el personal pueda responder en caso de una situación de emergencia como una hipoglucemia. Pueden apoyarse en la labor de asociaciones de personas con diabetes y educadoras en diabetes que muchas veces brindan talleres y capacitación profesional a escuelas.

¿Qué les toca a profesores y autoridades escolares?

Facilitar la integración del niño o niña con diabetes tipo 1, garantizar su derecho a la educación en un ambiente seguro y supervisado (lo mismo que para todos sus estudiantes). Si bien hay mucho trabajo por hacer en cuanto a los aspectos legales, si atendemos al sentido común elemental y a la voluntad de las autoridades y profesores de cumplir con su deber, es muy importante que el personal cuente con una capacitación básica sobre aspectos generales de la diabetes tipo 1, que sepan cómo medir la glucosa, cómo identificar signos y síntomas de una hipoglucemia y qué hacer en caso de emergencia. Una buena comunicación con los padres y el menor será esencial para determinar con claridad en qué momentos y situaciones se requiere mayor supervisión o ayuda y en cuáles no.

Es muy importante que los profesores tomen en cuenta que el niño o niña con diabetes tipo 1 puede requerir una porción de alimento con azúcar para tratar una hipoglucemia en momentos o lugares en los que al resto de los estudiantes no se les permite comer. De igual modo requerirá hacer mediciones de glucosa antes y después de realizar actividades físicas.

¿Qué les toca a compañeros y compañeras de clase?

Vivir con diabetes tipo 1 no tiene porqué esconderse, no es algo para avergonzar pero tampoco es necesario poner una etiqueta en la frente ni ir gritándolo a los cuatro vientos. Es decisión personal del niño o niña con diabetes a quiénes y en qué momento compartir esta situación, es importante que los adultos responsables del menor lo conozcan y es deseable que sea algo que se trate en clase con naturalidad como saber que un compañero utiliza anteojos para ver mejor, o que a alguna compañera le gusta atarse el cabello con una trenza y en este caso alguien vive con diabetes tipo 1, y medir la glucosa, aplicarse insulina o comer algo con azúcar para prevenir una hipoglucemia son actividades que significan que mi compañero está cuidando su salud.

¿Qué le toca a quien vive con diabetes tipo 1?

Vivir con diabetes tipo 1 no tiene porqué esconderse, no es algo para avergonzar pero tampoco es necesario poner una etiqueta en la frente ni ir gritándolo a los cuatro vientos. Es decisión personal del niño o niña con diabetes a quiénes y en qué momento compartir esta situación, es importante que los adultos responsables del menor lo conozcan y es deseable que sea algo que se trate en clase con naturalidad como saber que un compañero utiliza anteojos para ver mejor, o que a alguna compañera le gusta atarse el cabello con una trenza y en este caso alguien vive con diabetes tipo 1, y medir la glucosa, aplicarse insulina o comer algo con azúcar para prevenir una hipoglucemia son actividades que significan que mi compañero está cuidando su salud.

Según su edad, desarrollo emocional y cognitivo el niño puede comenzar por ir asumiendo ciertas responsabilidades como medir su glucosa por sí mismo, aplicarse la insulina y reconociendo valores elevados en meta o bajos de glucosa en sangre y sus causas, siempre bajo el acompañamiento de los adultos. Entre los ocho y 12 años, aproximadamente, aumenta su sentido de la responsabilidad así como su independencia y autonomía. No hay una receta, para cada familia el proceso es distinto; lo importante es acompañar al menor en su camino hacia la autonomía en todos los aspectos de su vida, y el caso del cuidado de su salud será uno más.

A medida que los niños y adolescentes con diabetes tipo 1 crecen, los adultos cercanos tienen el reto de ir reajustando el equilibrio entre transferir ciertas responsabilidades cada vez con menos supervisión pero estando siempre al pendiente y disponibles

Referencias

*Barrio, Raquel y otros; El ABC de la Diabetes. El niño, la familia y la escuela. http://www.seep.es/privado/gdiabetes/ABCdelaDiabetes.pdf

*Genevie Henderson, Standards of care for students with type 1 diabetes: Ensuring safety, health and inclusion in school

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2720896/

*Gómez Rodríguez, Ana María ¿Cómo debe responsabilizarse un niño con diabetes en su tratamiento?

http://cdn2.hubspot.net/hub/237469/file-1123869639-pdf/Gu%C3%ADas/25_Como_debe_responsabilizarse_ni%C3%B1o_diabetes/25_DESC_7MB_27-06-14.pdf

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