Desde el consultorio para tu salud

Dios siempre perdona, la naturaleza nunca.

Dr. Marco A. Villalvazo Molho

Médico General Certificado Educador en Diabetes Certificado  Expresidente del Consejo Nacional de Educadores en Diabetes, A.C.

S

i he de vivir diez años con limitaciones, prefiero vivir cinco; pero bien vividos”. Eso me dijo Moisés, un paciente de baja estatura, con calvicie prematura para sus 40 años. Sus pequeños ojos azules brillaban intensamente al decirme lo anterior. Lo recuerdo sentado frente a mí como si estuviera en el sillón más cómodo de su casa, casi recostado, con un pie debajo de la pierna, mostrando su tenis multicolor y esa camisa azul (que difícilmente cerraba por su importante sobrepeso), su inseparable sonrisa y su interminable plática.

Me relató las mil y una dietas que ha hecho y me señalaba que las dietas no se hicieron para él, que lo único que necesitaba eran “pastillitas mágicas” que bajan el azúcar y el colesterol en un dos por tres. No importa lo que cuesten, usted recétemelas. Definitivamente no haré dieta ni ejercicio, yo no nací para eso.

Al terminar de explicar sus argumentos, le respondí: Moisés, nadie sabe cuánto tiempo va a vivir, tal vez en este momento se nos cae el techo encima y morimos al instante o tal vez vivamos hasta los ciento veinte años. Es uno de los grandes misterios de la vida.

De acuerdo con nuestra fe, sabemos que, si nos arrepentimos por nuestras fallas y debilidades, Dios nos va a perdonar, pero, también debemos recordar que la naturaleza nunca perdona. Ella es implacable para cobrarnos por esas fallas y debilidades.

Si una persona es esclava de la comida o, si a pesar de saberse con hipertensión arterial continúa agregando sal a sus alimentos o, si vive con diabetes y falla en su control… Dios sin duda la perdonará, pero la naturaleza no lo hará y tarde o temprano le pasará una enorme cantidad de facturas que se llaman complicaciones.

Al salir Moisés de esa primera consulta, ya sin su sonrisa y con pocas palabras me dijo: “Ahora entiendo que no solamente es cuestión de morir sino de la manera en que se vive para que la vida sea digna, plena y sin complicaciones”.

PARA QUE LO SEPAS:

La diabetes MAL CONTROLADA se relaciona con una enorme cantidad de complicaciones, muy variables de una persona a otra.

-Es la principal causa de:

  • Pérdida de la visión (por retinopatía diabética).
  • Amputación no traumática de miembros inferiores (por pie diabético).
  • Falla de los riñones (por nefropatía diabética).
  • Pérdida espontanea de dientes (por periodontitis).
  • Disfunción eréctil.
  • Entre muchas otras complicaciones.

-Se vive entre seis y 11 años menos.

Para resguardar la identidad de mis pacientes, en todos los escritos de esta columna se cambian sus nombres y características. El texto de esta columna es opinión personal del autor y no refleja la postura de la Federación Mexicana de Diabetes, A.C.

Artículos Relacionados

Déjanos un Comentario