Discriminación y diabetes

Psic ED Mariana Gómez Hoyos ΙGerente de Proyectos Beyond Type 1 en español

Tristemente, todavía nos encontramos con muchos casos donde se nos niegan oportunidades escolares y de empleo cuando revelamos que vivimos con diabetes. Por supuesto que la empresa se defenderá argumentando que no te dieron el puesto porque no «cumples con el perfil”, pero

¿Qué harías si te sintieras discriminado?

Discriminar es el acto de separar o formar grupos de personas a partir de criterios determinados. En su sentido más amplio, la discriminación es una manera de ordenar y clasificar. Puede referirse a cualquier ámbito y puede utilizar cualquier criterio.

La discriminación de acuerdo con datos del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (conapred), es una práctica cotidiana que consiste en dar un trato desfavorable o de desprecio inmerecido a determinada persona o grupo. El origen étnico o nacional, el sexo, la edad, la discapacidad, la condición social o económica, la condición de salud, el embarazo, la lengua, la religión, las opiniones, las preferencias sexuales, el estado civil y otras diferencias son, por desgracia, motivo de distinción, exclusión o restricción de derechos.

Sin duda, los tiempos han cambiado, pero, desafortunadamente, no lo suficiente. Eso se debe a que aún nos falta mucha información para comprender y relacionarnos con quienes son distintos a nosotros.

No olvides que en México todos tenemos derechos. Cada uno de nosotros deberá asegurarse de que los suyos sean cumplidos y seguidos al pie de la letra. Vivir con diabetes efectivamente te hace diferente, pero seguimos siendo productivos y estudiosos cuando nos dan la oportunidad.

Sin duda, los tiempos han cambiado, pero, desafortunadamente, no lo suficiente. Eso se debe a que aún nos falta mucha información para comprender y relacionarnos con quienes son distintos a nosotros.

No podemos culpar del todo a una empresa que no quiere contratar a personas que viven con diabetes, por miedo a que se ausenten o a que no rindan (laboralmente) lo mismo que quienes no viven con ella. Pero entonces, ¿qué debemos hacer? Esto podemos resumirlo en una muy sencilla recomendación.

Demuestra tu buen manejo. No es complicado si hablas con la verdad. No temas decir que vives con diabetes, no eres la única persona que vive con está condición. En el mundo hay más de 370 millones de personas y en nuestro país cerca de 10 millones (o quizá más). Sé claro cuando indiques que sigues bien tu tratamiento y que la diabetes no te ha impedido estudiar y ser quien eres.

¿Y si de todos modos te niegan la oportunidad laboral o el ingreso a la escuela?

Primero debes saber que existe la Declaración Universal de los Derechos Humanos. El primero y quizá más importante de los artículos dice: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos».

Si continuáramos leyendo, llegaríamos al segundo artículo que enuncia que «Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición».

Si quisiéramos ser más específicos podríamos citar el artículo 7 de este documento, en donde aparece la prohibición explícita de la discriminación: «Todos son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley».

“Todos tienen derecho a igual protección contra toda discriminación que infrinja esta Declaración y contra toda provocación a tal discriminación”.

¿Cómo sé si se trata de un caso de discriminación?

En teoría, cualquiera de nosotros podría ser rechazado en una oferta laboral por no cumplir con los requisitos del puesto o por no ser aptos para desarrollar las funciones que el puesto requiera. Ahora bien, si aprobaste los exámenes y cumples con el perfil y aún así te han indicado explícitamente que vivir con diabetes impedirá que te den el empleo o que te acepten en esa escuela, estamos ante un caso obvio de discriminación.

¿Qué hacer si soy víctima de discriminación por vivir con diabetes?

1. Toma nota.

No olvides anotar todos los detalles posibles. Incluye el nombre de la empresa o escuela en donde fuiste discriminado; anota el nombre de la persona que te ha indicado que por vivir con diabetes no podrás recibir un servicio, trabajar o estudiar ahí. Indica la hora y la fecha del suceso.

2. Asegúrate de que realmente se trate de discriminación.

Como ya describimos, hay varias razones por las que podrían no aceptarte en una escuela o empleo. Asegúrate de que se trata de un caso de discriminación antes de continuar con tu queja.

3. Acércate al conapred.

Esta instancia, específicamente la Dirección General Adjunta de Quejas y Reclamación, te ayudará y asesorará de forma gratuita en la elaboración de tu queja. Puedes hacerlo por correo electrónico.

4. Da seguimiento a tu queja o reclamación.

El conapred te asesorará en la supervisión legal de tu queja. Generalmente se lleva a cabo un proceso de conciliación que básicamente, se refiere a que te citarán y citarán a la otra parte para que juntas lleguen a algún acuerdo. Recuerda que no necesitarás un abogado, pero sí necesitarás mucha paciencia. Estos trámites suelen ser lentos y cansados, pero ten en mente siempre que es para pedir respeto a tus derechos y evitar que, en el futuro, otras personas que viven con diabetes sean discriminadas en esa escuela u oficina.

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