Ejercicio infantil: ¿qué hay además de la educación física?
Por Ramón Arenas Pérez | Licenciado en Educación Física | Gerente de Producción Deportiva en Sports World

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as escuelas ofrecen regularmente clases de educación física que contemplan una práctica regular con al menos dos clases de 50 minutos a la semana en escuelas comunes, de tres a cinco para escuelas de tiempo completo y una mezcla de clase de educación física con combinaciones varias de equipos deportivos o actividades extraescolares.

Una práctica de ejercicio en forma sistemática asegura que el niño lleve un proceso de crecimiento y desarrollo de movimiento normales. La práctica de dos veces por semana de ejercicio es una buena decisión para los niños pequeños de hasta siete años de edad (alrededor de primero y segundo de primaria); al crecer esta frecuencia se debe de incrementar y puede llegar a ser incluso hasta seis días por semana en casos de entrenamiento deportivo infantil.

Para la práctica infantil de ejercicio, al igual que con los adultos, siempre es recomendable que exista una revisión del médico que confirme que no existe impedimento para la práctica de ejercicio físico; es también importante consultar a un profesional que realice una recomendación de las opciones para lograr los mejores beneficios ya que cada caso es diferente.

En caso de que el médico indique que no hay impedimentos y que el especialista señale las opciones que tiene el niño, los padres deben de estar atentos a:

  • Que la salud de pies, rodillas y cadera es óptima, que el arco del pie es saludable y que las rodillas y cadera no tienen problemas para la locomoción.
  • Que el interés del niño sea satisfecho por la práctica deportiva.
  • Que el maestro a cargo de la práctica le trate bien, se interese por su seguimiento y eventualmente preguntarle por los avances del niño.

En el caso de los niños se debe de orientar a la práctica de actividades que desafíen de manera controlada sus habilidades, por ejemplo: para los niños entre tres y seis años actividades rítmicas como aprender a nadar, gimnasia, rondas y juegos tradicionales ayudaran a desarrollar equilibrio, ritmo, reconocimiento de formas y ubicación en el espacio; además de ayudar a consolidar la marcha, le darán seguridad y permitirán vivenciar reglas de comportamiento.

Los niños entre los siete y 10 años requieren actividades que los lleven al uso vigoroso del cuerpo; desafíos combinados como montar bicicleta, patinar, deportes de conjunto (futbol, básquetbol) son buenas opciones para su desarrollo.

Después de los 10 años es importante consolidar una práctica sistemática deportiva sobre las experiencias que ya tiene es una buena idea. Es recomendable la afiliación a clubes deportivos, la convivencia y el compañerismo de estos centros promueve valores y vida saludable, además del contacto con iguales y la convivencia social de la que se benefician todos los niños.

Descartar las actividades recreativas en parques y casas de amigos sería un error, finalmente las recomendaciones principales para el ejercicio de un niño son:

a) Qué sea seguro y conducido por un profesional.

b) Que le guste, y produzca alegría.

c) Que enriquezca su vida presente y futura.

d) Que se practique como mínimo tres veces por semana.

No olvides que los niños están descubriendo sus intereses, de tal forma que lo que le guste a él puede ser que no te guste como padre, pero debes apoyarlo en sus decisiones.

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