El ABC del cuidado de la   salud en niños

Dra Rosa García García Torres / Coordinación de Atención Medica-C.S. T III San Francisco Culhuacán / Céd Prof: 8536539 / dra.rosa.garcia@gmail.com

Cuando nace un hijo ya nada será igual. Nos enfrentamos a sentimientos nunca experimentados, cambiando el rol familiar por completo. Los primeros años son fundamentales para marcar las pautas de un buen crecimiento y desarrollo del ser humano. Factores como el ejercicio, hábitos de sueño, una buena alimentación y la higiene, impactan positivamente en la calidad de vida de las personas.

Todo niño requiere un ambiente seguro, alimentación saludable, amor, dedicación, protección y respeto. Lo más importante es crear un vínculo afectuoso con nuestro hijo, una relación estable, confiable y segura que le sirva de base para un buen desarrollo.

En la rutina diaria es recomendable establecer momentos que favorezcan el apego. Cuando el clima lo permita, quitar calcetines, evitar uso de guantes, gorro y ropa excesiva; permitir el contacto piel con piel y con diversas texturas, incrementará el aprendizaje. La estimulación temprana es un plus, podemos ofrecerla a través de masajes y ejercicios, ayudando a que el aprendizaje de su entorno sea más fácil, divertido y de gran impacto en su vida.

Hay que estimular todos los sentidos. La vista a través del contacto visual y objetos de colores brillantes; el olfato usando productos con fragancias a base de manzanilla o lavanda; el tacto con masajes y dejando experimentar diversas texturas; el oído a través de cantos o simplemente platicándole con un lenguaje claro y amable.

Una alimentación saludable es fundamental para un crecimiento adecuado, iniciando con leche materna que es el mejor alimento para el recién nacido (pues tiene todos los nutrimentos que necesita y lo protege contra enfermedades). Posteriormente se debe incluir a partir de los 6 meses una dieta balanceada, que incluya todos los grupos de alimentos.

Establecer rutinas les brinda a los niños seguridad y se crean hábitos desde pequeños. Por ejemplo, una rutina funcional a la organización del hogar (una misma hora para cenar, bañarse, leer un cuento, dar un masaje y dormir); esto beneficiará en las horas de sueño del bebé y le creará hábitos saludables para la vida adulta.

Es bueno para su desarrollo que tenga su espacio donde dormir, cerca de los padres. El sueño es una función vital y primordial en esta etapa de la vida.

El juego es otro factor importante. A través de los juegos los bebés aprenden del mundo que los rodea, conocen su cuerpo y manifiestan emociones. Toma un tiempo del día para jugar con tu pequeño (busca juguetes adecuados para su edad).

Contarles cuentos desde recién nacidos es otra forma de estimular su curiosidad, desarrollar su inteligencia, fortalecer el vínculo afectivo y desarrollar mejor comunicación y lenguaje.

Al referirnos al cuidado de la salud, resaltemos que la aplicación puntal de las vacunas es una obligación ya que los protege de enfermedades graves. Son seguras y el omitir alguna vacuna puede ponerlos en riesgo.

No olvidemos que los accidentes son la primera causa de muerte en los niños, por lo que debemos crear un entorno favorable con las medidas básicas de seguridad para favorecer el desarrollo adecuado.

Recuerda visitar a tu pediatra regularmente para monitorear el desarrollo del niño y te ayude a llevar de la mejor manera cada etapa de su crecimiento.

Referencia

Rev. Ped. Elec. [en línea] 2017, Vol 14, N° 2. ISSN 0718-0918

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