EL AMOR Y EL SEXO EN TIEMPOS DE DIABETES

Dr. Rafael Álvarez Cordero

Fundador y Presidente honorario del Colegio Mexicano de Cirugía para la Obesidad y Enfermedades Metabólicas CMCOEM.

Como todos sabemos, la Diabetes Mellitus es una condición que afecta todas y cada una de las células de nuestro cuerpo, todos y cada uno de los órganos, no se entendían cuáles eran las causas de daños tan diversos en el organismo de quien vive con diabetes.

Pero hoy conocemos perfectamente qué ocurre con esta condición, y vale la pena revisar lo que sucede tanto en los nervios como en los vasos sanguíneos de nuestro cuerpo. En condiciones normales, cuando una persona quiere alzar un brazo o dar un paso, el cerebro envía señales nerviosas a los músculos del brazo o de la pierna, y si esos músculos tienen buena circulación responderán al instante; el resto de los órganos de nuestro cuerpo no tienen nervios como los brazos y las piernas, los nervios que controlan los órganos internos se llaman nervios autónomos y le indican al cuerpo que digiera la comida y circule la sangre sin que la persona tenga que pensar en ello; así vivimos todos los días de nuestra vida, y mientras nuestros órganos tengan una buena circulación, la función de cada órgano seguirá siendo normal.

La respuesta del cuerpo a los estímulos sexuales es también involuntaria, está gobernada por las señales nerviosas autónomas que aumentan el flujo sanguíneo hacia los genitales y hacen que el tejido de los músculos lisos se relaje; el daño de estos nervios autónomos puede alterar la función normal, y la reducción en el flujo sanguíneo debido al daño en los vasos sanguíneos también contribuye a lo que se llama disfunción sexual.

Pero por experiencia sabemos que quien vive con diabetes no siempre habla de este tema, tanto hombres como mujeres pocas veces hablan con su médico, y en ocasiones prefieren ensayar productos “mágicos” para resolver los problemas de alcoba.

P

orque la realidad es que tanto hombres como mujeres con Diabetes Mellitus pueden tener lo que se llama “disfunción sexual”; los hombres pueden tener dificultad con la erección o la eyaculación, en tanto que las mujeres pueden tener problemas con la respuesta sexual, su deseo sexual es menor, así como su lubricación vaginal, y eso puede afectar su vida diaria, sobre todo su vida en pareja.

En los hombres con diabetes, las tasas de prevalencia de la disfunción eréctil fluctúan ampliamente de 20 a 75 por ciento, los hombres con diabetes tienen de dos a tres veces más probabilidades de tener disfunción eréctil que aquellos que no la tienen. Las investigaciones sugieren que la disfunción eréctil puede ser una señal temprana de la diabetes, sobre todo en hombres de 45 años o menos.

En las mujeres ocurre lo mismo y además puede estar relacionada no sólo con la diabetes sino con problemas hormonales asociados al climaterio y la menopausia.

Otras causas principales para la disfunción eréctil, además de la diabetes son la presión arterial alta, la enfermedad renal, el abuso en el consumo de alcohol y las enfermedades de los vasos sanguíneos; la disfunción eréctil también puede producirse por los efectos secundarios de algunos medicamentos, factores psicológicos, tabaquismo y uso de drogas.

Entonces, hoy como siempre la prevención es la mejor receta: quien tiene el diagnóstico de Diabetes Mellitus desde el primer día debe encargarse de “llevarse bien” con la condición, lo que quiere decir hacer una vida sana, nada más, pero nada menos.

Hoy la Diabetes Mellitus no debe ser motivo de depresión o desesperanza, sino ocasión para abordarla tranquila y decididamente: mantenerse activo física y emocionalmente, alimentarse bien para mantener sus niveles de glucosa, presión arterial y colesterol en niveles adecuados, tomar las medicinas prescritas por el médico de manera constante y sin olvidos ni pausas, todo lo que se engloba en eso que llamamos

“amar nuestro cuerpo”

Pero lo más importante, al hablar de este tema, es reconocer que la vida y la función sexual no son algo “malo”, o “prohibido”, que debemos hablar abiertamente de esto con quien pueda escucharnos y darnos orientación; nuestro educador en diabetes o nuestro médico es la persona indicada para orientarnos, y si tenemos una pareja, debemos abordar el tema abiertamente y sin tapujos, con sinceridad y actitud positiva.

Porque hay algo más, que no se refiere solamente a la función sexual, sino a las relaciones entre los seres humanos; el amor y el sexo pueden ir de la mano en condiciones normales, y tanto hombres como mujeres merecen disfrutarlos abiertamente y sin restricciones; pero cuando aparece la disfunción sexual, esto no debe ser causa de que se rompa el vínculo de dos seres que se aman, porque el amor trasciende lo puramente físico y puede expresarse de mil maneras, de modo que quien vive con diabetes puede amar con la misma intensidad que quien no tiene esta condición, porque los sentimientos no tienen nada que ver con los niveles de glucosa.

“Ama y haz lo que quieras”, decía un filósofo; cuida tu salud, cuida todos los aspectos de tu vida y cuida tus sentimientos.

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