Hereda hábitos saludables

LN EDC Fabiola Sánchez Ramírez/Nutricionista Dietista en IMSS/Céd Prof: 9822967 / fabi_nutre@outlook.com

La infancia es una etapa de la vida del ser humano caracterizada por el continuo desarrollo físico, cognitivo y emocional; para que los procesos característicos de esta etapa se desarrollen de forma correcta, es importante llevar a cabo una alimentación saludable mediante la cual aseguremos un consumo adecuado de energía y nutrimentos.

El primer contacto con alimentos diferentes a la leche materna en la vida del ser humano ocurre a los 6 meses, es llamado ablactación. En esta etapa se recomienda brindar de forma natural los alimentos y no adicionar sal ni azúcar, ya que además de modificar su sabor, no son necesarios en la dieta del infante.

En la infancia, los padres de familia juegan un rol importante en la alimentación del niño, ya que, aprenden imitando el ejemplo de quienes los rodean; es recomendable estar asesorados por profesionales de la salud como el pediatra y el nutriólogo; esto les facilitará tomar decisiones positivas sobre la alimentación y cuidados del menor.

Los adultos son los encargados de brindarle a los niños alternativas saludables, platillos incluyentes y agradables a la vista. A continuación, algunos consejos que te ayudarán a inculcar buenos hábitos alimenticios para tus hijos:

  • Evitar mirar la televisión mientras comen
  • Establecer el desayuno, comida y cena como tiempos de comida principales
  • Incluir dos colaciones al día en el plan de alimentación del menor (con horarios definidos)
  • Consumir porciones adecuadas de todos los grupos de alimentos, si tienes alguna duda, consulta a tu nutriólogo
  • Recuerda que para las colaciones existen opciones sanas como: frutas, verduras, oleaginosas (almendras, nueces, cacahuates naturales), cereales (amaranto y avena) y palomitas naturales o galletas integrales (prefiérelas en lugar de papas fritas, dulces o pastelitos).

Debemos destacar que los niños requieren consumir porciones acordes a su edad, por lo que se debe respetar su decisión al sentirse satisfechos y no insistir en que consuman más; sírveles una ración pequeña y permíteles pedir más, si así lo desean.

Enseña a tus pequeños a hidratarse mediante el consumo de agua natural, dejando de lado los jugos, néctares de fruta industrializados, refrescos y bebidas energizantes; estos productos contienen importantes cantidades de azúcar, colorantes, saborizantes y conservadores que afectan la salud. Con esto evitarás que los menores presenten sobrepeso, obesidad o diabetes tipo 2, durante en su edad adulta.

Por último, la actividad física juega un papel fundamental en la niñez, pues fomenta el desarrollo motriz y psicosocial, favorece el crecimiento y disminuye el riesgo de sobrepeso y obesidad.

Enseña a tus pequeños a hidratarse mediante el consumo de agua natural, dejando de lado los jugos, néctares de fruta industrializados, refrescos y bebidas energizantes; estos productos contienen importantes cantidades de azúcar, colorantes, saborizantes y conservadores que afectan la salud. Con esto evitarás que los menores presenten sobrepeso, obesidad o diabetes tipo 2, durante en su edad adulta.

Por último, la actividad física juega un papel fundamental en la niñez, pues fomenta el desarrollo motriz y psicosocial, favorece el crecimiento y disminuye el riesgo de sobrepeso y obesidad.

Una alimentación balanceada proporcionará a los niños la energía suficiente para realizar al menos 60 minutos de actividad física todos los días.

¡Manos a la obra, conviértete en el ejemplo y hereda hábitos saludables!

Referencia:

Brown, J. (2008). Nutrición en las diferentes etapas de la vida. México: Mc Graw Hill.

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