Insulina: Aliada en el control de tu diabetes

La insulina es una sustancia (hormona) natural y esencial para la vida que se produce en el páncreas (órgano localizado en el abdomen). 

La acción de esta hormona es fundamental porque es la que permite que se aprovechen correctamente los alimentos. Es la máxima responsable de que el azúcar (glucosa) que entra a la sangre a través de la alimentación, sea trasportada a las células y pueda ser utilizada para la producción de energía. Dicho de otro modo, la insulina es la “llave” que permite que la “puerta” (célula) se abra y a través de ella entre el azúcar; con ello se genera la energía necesaria para las complejas actividades que el cuerpo realiza, desde pensar hasta caminar. 

Así mismo, los niveles de insulina aumentan después de las comidas para poder aprovechar los alimentos. La cantidad segregada depende del tipo de comida (cuantos más azúcares se consuman, mayor secreción de insulina). 

¡Quiérete, infórmate y actúa!

 

Es fundamental considerar que en la Diabetes tipo 1 (DT1) existe una deficiencia absoluta en la producción de insulina, por ello, las personas que viven con DT1 requieren forzosamente insulina para controlar sus niveles de azúcar. Por su parte, la Diabetes tipo 2 (tipo más común) generalmente responde a medicamentos de manera inicial, aunque con el tiempo puede ocurrir que el páncreas se agote y segregue menos insulina de la necesaria; por lo cual puede requerirse insulina para lograr el control esperado. Es importante señalar que la terapia con insulina imita la secreción natural de esta en el cuerpo y existen muchos tipos de insulina para cada persona, distintas situaciones y estilos de vida.

 

Por lo mencionado es sumamente importante destacar algunas funciones de esta hormona: 

 

  • Regula la contractilidad cardíaca, el tono de los vasos sanguíneos, así como el metabolismo de la glucosa, grasas (lípidos) y proteínas.
  • Permite el paso de glucosa al interior de las células para crear energía.
  • Estimula el almacenamiento de glucosa en el hígado (glucógeno).
  • Evita que las grasas sean utilizadas como combustible.
  • Desempeña funciones relevantes en el cerebro (sistema nervioso).

Ahora bien, quiero puntualizar algunas recomendaciones para llevar un adecuado control del tratamiento: 

  • Elabore un plan con su médico o educador(a) en diabetes. Hable sobre su objetivo de azúcar en sangre, cómo debe ajustar su dosis de insulina, el horario y cuándo debe comunicarse con su médico para obtener ayuda.
  • Monitoree su glucosa, esto permitirá ajustar la dosis y programar esquemas individualizados.
  • Es importante ajustar bien la dosis y el tipo de insulina con la ingesta de alimentos y la práctica de ejercicio para evitar descompensaciones.
  • Saber qué hacer en caso de bajos y altos niveles de azúcar (hipoglucemia e hiperglucemia)
  • La insulina debe ser inyectada correctamente y con higiene, realizando rotaciones en el lugar del pinchazo. 

No temas, la insulina es una sustancia muy importante para la vida, necesaria para poder mantener niveles adecuados de glucosa en sangre y con ello evitar futuras complicaciones. Ante cualquier duda consulte siempre con un personal de salud capacitado. 

Autor: Dr. Fermín Avendaño Álvarez

Médico Cirujano – Especialista en Obesidad y Comorbilidades
Céd. Prof: 11543676  /  fermin.ave.alv@gmail.com

REFERENCIAS

  • American Diabetes Association. Pharmacologic approaches to glycemic treatment: Standards of medical care in diabetes 2020. Diabetes Care 2020;43(1):98–110. Available from: https://doi.org/10.2337/dc20-S009.
  • Gutiérrez-Rodelo C, Roura-Guiberna A, Olivares-Reyes JA. Mecanismos moleculares de la resistencia a la insulina: Una actualización. Gac Med Mex. 2017;153(2):214–28.
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