Manual para tu diabetes en la preparatoria

LN ED Adriana Morales Jaramillo

Dpto. Comunicación de la Asociación Mexicana de Diabetes en Jalisco, A.C

Te acaban de informar que ya estás en prepa y es normal sentir miedo; empiezas a pensar que todo será diferente; cambios de escuela, compañeros, horarios, materias, maestros y actividades. Puedes pensar también que tener diabetes va a limitarte en determinados aspectos de tu vida…

¡Esta sensación es normal!

Debes tomar en cuenta que estás en una edad de cambios biológicos y físicos porque estás convirtiéndote en una persona adulta; empiezas a liberar hormonas, esto puede causar que tengas una resistencia a la insulina y por eso es normal que en este periodo de tu vida tu cuerpo requiera más insulina que antes..

¡No te asustes!

Es importante que consultes con tu equipo médico y tus padres acerca de estos cambios para que puedan ofrecerte soluciones para minimizar el impacto de ellos de una manera saludable. Es posible que veas difícil sobrevivir un día en la preparatoria y mucho más con diabetes. No te preocupes, te dejaremos este manual de supervivencia para la preparatoria, espero que te sirva.

1. Estudios y época de exámenes

Es normal que durante la época de exámenes tus niveles de azúcar estén más altos, esto es porque el estrés libera una serie de hormonas que suben el azúcar. Este aspecto puede empeorar si durante esta época dejas de hacer deporte, o si por la ansiedad tiendes a comer de forma impulsiva.

El día del examen es probable que te pueda subir aún más el azúcar. En este sentido debes saber que los niveles muy altos de azúcar (>250 mg/dl) pueden hacer que tu rendimiento intelectual se resienta y afecte los resultados de tu examen. Te recomendamos mantener niveles ligeramente por encima del objetivo (p. ej 120-160 mg/dl) cuando vayas a realizar el examen. Monitorizar tu glucosa de forma frecuente te ayudará a tomar decisiones más precisas en cuanto al manejo de tu diabetes. Para los periodos de mucha carga de trabajo, te recomendamos hacer algo de ejercicio que te relaje y ayude a disminuir la glucosa.

2. Salidas nocturnas

Es probable que comiences a salir alguna noche el fin de semana. Eso puede alterar la rutina de tu diabetes sobre todo en lo que se refiere a horarios. En este sentido si utilizas una insulina basal que te cubra bien durante la noche podrás levantarte por la mañana sin que notes un aumento en tus niveles de glucosa al despertar.

Es importante que consultes con tu equipo médico estas situaciones para que pueda ayudarte a ajustar tu esquema y las dosis de insulina del mismo. Debes tener en cuenta que si has estado bailando o caminando durante la noche para desplazarte de un sitio a otro puede ser que antes de ir a dormir te haga falta algún aporte extra de hidratos de carbono de absorción lenta (pan, galleta,…). Por otra parte, si al día siguiente te levantas un poco más tarde, es probable que sólo realices un desayuno que se junte con la comida, lo cual debes tener en cuenta a la hora de calcular tu dosis de insulina.

4. Relaciones sexuales

En relación a la actividad sexual, un joven con diabetes no se distingue en nada de sus amigos de la misma edad. Es importante usar anticonceptivos para evitar un embarazo no deseado. En el caso de personas con diabetes debe tenerse en cuenta que la relación sexual implica una actividad física con consumo de energía y riesgo de hipoglucemia. Por ello debes revisar tu glucosa antes de la actividad sexual y, si es necesario, consumir algo para no caer en hipoglucemia, así como revisar tus niveles después de la actividad y corregir de ser necesario.

3. Alcohol

Beber alcohol no está prohibido de forma absoluta para las personas que tienen diabetes. No obstante, es importante conocer cómo actúa el alcohol en el cuerpo y saber cómo interacciona con el control de la diabetes, así como aprender a beberlo con prudencia.

  • Algunos aspectos importantes a destacar son:
  • Si bebes de más no podrías pensar con claridad y tu diabetes requiere que tomes decisiones importantes para que estés bien (decidir dosis de insulina, reconocer si no te encuentras bien por una hipoglucemia o porque has omitido tu insulina…). Por lo tanto, bebe con moderación.
  • El alcohol impide que tu hígado produzca glucosa ya que las enzimas encargadas estarán metabolizando el alcohol. Ello condiciona que exista un riesgo mucho mayor de hipoglucemia varias horas después de la ingesta de alcohol.
  • En relación al riesgo de hipoglucemia es aconsejable disminuir la insulina que te administras antes de ir a dormir así como la de antes del desayuno del día siguiente.
  • La ingesta de alcohol debería limitarse como máximo a una bebida en el caso de las mujeres o dos bebidas en el caso de hombres.
  • Es importante que la gente con la que estés bebiendo sepa que tienes diabetes ya que si tienes una hipoglucemia grave sus síntomas se pueden confundir fácilmente con los de una borrachera y pasar desapercibida.
  • Antes de ir a dormir es imprescindible comer algún hidrato de carbono adicional para evitar la hipoglucemia nocturna.
  • Es peligroso quedarse durmiendo hasta tarde la mañana siguiente después de haber estado bebiendo, dile a tus padres o compañeros de cuarto que te despierten temprano para que controles tu nivel de azúcar y desayunes.
  • Las bebidas alcohólicas azucaradas tienden a subir el azúcar provisionalmente de forma inicial pero luego pueden producir hipoglucemia tardía igualmente.
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