Me acaban de prescribir insulina, ¿estoy grave?

Nutricionista María Concepción Villavicencio Marcial / Educadora en Diabetes en la Clínica Especializada en el Manejo de la diabetes / Céd Prof: 6907289

Si vives con diabetes seguramente sabes de la importancia de llevar un tratamiento que incluye tomar medicamentos, cuidar tu alimentación, practicar ejercicio y monitorear tu glucosa, al cual ya estarás acostumbrado, pero, ¿qué pasa si tu médico te propone empezar a usar insulina por considerarlo necesario para tu control?

Primero habrá que comprender, ¿qué es la insulina?

La insulina es una sustancia (hormona) que el cuerpo produce en el páncreas, necesaria para que el organismo utilice la glucosa (azúcar) que recibe de los alimentos, como fuente de energía; por lo tanto la insulina es algo totalmente conocido para tu cuerpo e indispensable para la vida.

El haber sido diagnosticado con Diabetes Mellitus tipo 2 (DT2), quiere decir que tienes una alteración relacionada con la insulina, porque tu cuerpo ya no es capaz de producir la suficiente cantidad que necesita y/o porque la que produce no funciona adecuadamente, generando niveles elevados de glucosa en la sangre.

Ahora ya te hará más sentido por qué toda persona con DT2 podrá necesitar insulina en algún momento de su tratamiento.

¿Por qué ahora necesito insulina?

Te preguntarás entonces, “¿necesito insulina porque ya estoy grave?”. La respuesta es, no. Sólo hay que entender que con el paso del tiempo tu organismo produce cada vez menos insulina, haciendo indispensable agregar insulina externa para mantener la glucosa estable, es decir, su uso se hace necesario por la evolución natural de la enfermedad. Sin embargo, también ocurre cuando por descuido no es posible alcanzar los objetivos de glucosa sólo con pastillas, aunque se tenga poco tiempo con la enfermedad.

Adaptándose al cambio

Te preguntarás entonces, “¿necesito insulina porque ya estoy grave?”. La respuesta es, no. Sólo hay que entender que con el paso del tiempo tu organismo produce cada vez menos insulina, haciendo indispensable agregar insulina externa para mantener la glucosa estable, es decir, su uso se hace necesario por la evolución natural de la enfermedad. Sin embargo, también ocurre cuando por descuido no es posible alcanzar los objetivos de glucosa sólo con pastillas, aunque se tenga poco tiempo con la enfermedad.

Al inicio es posible que tengas constantes cambios de dosis hasta llegar a la adecuada para ti, esto no significa que la insulina te ha caído mal o que el médico se equivoque, es un proceso normal mientras tu cuerpo responde y se adapta al cambo de tratamiento.

Mitos sobre la insulina

Existen muchos mitos alrededor de la insulina, tales como: creer que ocasiona complicaciones, causa ceguera, su aplicación es dolorosa dolorosa, e incluso que genera adicción; dichos mitos son totalmente falsos pues la insulina es completamente segura como tratamiento. Las personas que lamentablemente han perdido la vista o tienen otras complicaciones, llegaron a ese punto por estar constantemente con niveles altos de glucosa y no llevar los cuidados necesarios.

Lo primordial ante cualquier cambio de tratamiento es preguntar todas tus dudas al equipo médico para tomar decisiones en conjunto y realizar puntualmente todas sus indicaciones.

¡Recuerda que el principal responsable de tu salud eres tú!

Referencia:

American Diabetes Association. (January 2019). Standards of medical care in diabetes – 2019.  The journal of clinical applied research and education, 42(1), 46-47, 98-99.

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