Niño informado ¡Adulto saludable!

Lic ED Mariana Gómez Hoyos / Psicóloga / Gerente de Proyectos es.beyondtype1.org  Céd Prof: 9474985 / mariana@beyondtype1.org

La ciencia avanza y el manejo de la diabetes tipo 1 ha ido modificándose. Sin embargo, vemos que permanece esa constante lucha por el registro de data y actividades de automanejo; entre padres, profesionales de la salud y niños (o adolescentes) con diabetes. Antes de los años 90, el manejo no implicaba tanta minuciosidad y se creía que el niño (o adolescente) debía ser totalmente autosuficiente en este aspecto. Tiempo después, se empezó a reflejar más trabajo multidisciplinario, en el que destaca la participación del entorno familiar completo y por supuesto, los profesionales al cuidado de la salud.

Actualmente vemos todavía a muchos profesionales sanitarios y padres de familia intentando delegar todo este manejo tan complejo a los niños y adolescentes. La evidencia nos indica que esto no debe ser así y aunque sabemos que cada niño y entorno es distinto. Quizá tomar en cuenta las recomendaciones de los expertos no vendrán mal.

De acuerdo con Bárbara Anderson1 (quien se dedica al estudio de este tema en particular), es a los 7 años cuando el niño pasa por un periodo de crecimiento cognitivo y físico; proceso en el que debe ser más importante ser niño y madurar en estos aspectos, que el manejo de una condición como la diabetes tipo 1. En estas etapas, el manejo de la condición debe ser exclusivamente en los padres con intervención del niño. La tarea y responsabilidad debe recaer en el cuidador, la escuela y otros entornos (familia extensa).

Entre los 7 y 10 años esto no cambia demasiado. Los padres deben fomentar la autonomía de forma inteligente para seguir vigilando el manejo de la diabetes. Se debe hacer partícipe al niño sobre las decisiones y utilizar estas oportunidades para ir desarrollando el sentido de “solución de problemas”, que resulta vital para manejar esta condición.

Nuestros amigos profesionales de la salud piensan con frecuencia que a partir de esta edad el niño puede manejar de forma autosuficiente una condición como la diabetes tipo 1. De acuerdo con los expertos no es sino hasta mucho más adelante, en la etapa del desarrollo cuando es adecuado deslindarse de este manejo y dejar la toma absoluta de decisiones al niño o adolescente.

Aquí algunas recomendaciones por rangos de edad

Rango de edad

Metas realistas sugeridas

0-1 año

En este rango de edad los padres son los tomadores de decisión. Se debe trabajar en la prevención y tratamiento de hipoglucemia; resulta de extremo cuidado el tiempo entre comidas y la aplicación de insulina.

1 a 3 años

Además de trabajar en la prevención de hipoglucemias se debe comenzar a prevenir la excursión glucémica. Procurar la elección saludable de alimentos, por lo que será necesario saber sobre conteo de hidratos de carbono. Los padres siguen siendo los tomadores de decisión.

4 a 7 años

Empezar un mejor trabajo en cuanto a prevención y tratamiento de hipoglucemia. Los niños reconocen y expresan sintomatología. Incorporarlos en la participación de la medición de glucosa e inyección de insulina. No es recomendable que realicen estas actividades sin supervisión de un adulto.

8 a 11 años

En este rango la participación del pequeño es activa, pero no debe abandonarse la supervisión del adulto. Se recomienda enseñar la importancia del automonitoreo. Entre los 10 y 11 años, iniciar por sí mismos la inyección de insulina. Se reconoce por completo la sintomatología de la hipoglucemia y cómo tratarse. Los niños de esta edad pueden aprender conteo de hidratos de carbono. Hay poco entendimiento sobre complicaciones (a largo plazo) pero se trabajará en habilidades, destrezas y conceptos básicos de cuidado necesario.

Cada niño y adolescente es diferente; debemos saber reconocer cuando es el momento adecuado para soltar las riendas del manejo de su diabetes tipo 1.

En un inicio puede resultar abrumador, pero no te desanimes, la mejor herramienta para el control adecuado en estar bien informado.

Referencias:

1.- Dra. Barbara J. Anderson, Ph.D., miembro de la Junta Asesora de Educadores de Insulet Corporation.

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