¿Qué pasa en la época navideña?…

¿Por qué comemos más?

Dra ED Patricia Mehner Karam / CONMEDIK Consultores en Medicina / Céd Prof: 2395488 / patsymk@conmedik.com

 

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  de repente…, nos damos cuenta de que el año avanzó tan rápido, que ya estamos en vísperas de navidad otra vez, la agenda se empieza a llenar con eventos familiares, sociales, posadas, fiestas y compromisos variados. Lo que nos hace pensar que volvemos a estar en riesgo de comer de más, y que esto puede representar algunos cambios en nuestro cuerpo como aumento en los niveles de glucosa, de presión arterial y del peso corporal, así como alterar alguna condición médica que ya esté presente.

Un aspecto importante a evaluar es: ¿por qué comemos?, ¿por hambre?, ¿por antojo?, ¿por compromiso?, ¿por ansiedad?, ¿por angustia?,  ¿por estrés?, o solamente porque ya he comido tanto, que unos días más no tienen importancia, al fin que mi propósito es empezar la dieta otra vez en enero…

Si como regla general siempre nos sugieren evitar los excesos, ¿qué sucede en la época navideña?. Existen diferentes escenarios según las costumbres y las regiones en donde vivimos: mercados de navidad, árboles de navidad decorados con dulces, figuras del nacimiento hechos con materiales comestibles, diferentes alimentos que sirven como decoraciones, postres y platillos como pavo relleno, pollo frito, pierna, jamón, pudin de frutas, romeritos, pasta, bacalao, lentejas, ponche, frutos secos, golosinas, en fin, tenemos a la mano alimentos que son de temporada, o platillos que solamente se preparan en estas fechas, la mayoría de ellos son los que más nos gustan y los tenemos disponibles.

 

Cuando asociamos ciertos alimentos con una sensación de bienestar por la presencia de su sabor, o con celebraciones especiales, podemos experimentar un placer temporal, pero corremos el riesgo de sentir culpabilidad posteriormente.

¿Qué podemos hacer en estos casos? Lo ideal es que cada quien conozca cuál es su requerimiento nutricional acudiendo con un educador en diabetes o con un nutriólogo, para así poder tomar mejores decisiones en estos casos.

 

No se vale decir: “es que me siento presionado para comer más”, “lo hago por compromiso”, “son muy mala influencia para mi”, “son demasiadas tentaciones de platillos que no puedo dejar de probar todo”, etc. Mejor los invito a crear conciencia de que se puede comer de todo, pero en pequeñas cantidades y no solamente fijarse en lo que están comiendo, también en lo que se consume con bebidas.

Debemos recordar que no hay alimentos buenos ni malos, que lo verdaderamente importante es la combinación de los mismos, la frecuencia de su consumo y las cantidades. En general, los excesos se obtienen por consumir alimentos que son preparados con más grasa, más azúcar y más sodio (sal).

Mi sugerencia es analizar las prácticas que llevamos a cabo todos los años en ésta época: el ambiente social, cultural y la alteración en los horarios y, estar conscientes de continuar con la rutina de ejercicio, ya que al hacerlo, mejoras los metabolismos de glucosa y de grasas, al mismo tiempo que nivelas el consumo de alimentos con lo que te estás ejercitando. ¡Felices fiestas!

Consejos y sugerencias:

  • Comer con moderación: puedes probar de todo pero cuidando las cantidades.
  • Divide tu plato (de forma imaginaria en 4 partes) antes de servirte, trata de incluir proteína, verdura en dos partes y limitar la cantidad de pasta, arroz, pan, papas, etc.
  • Ser selectivo cuando tienes opciones para elegir (evita comer cosas que no se te antojan o no te gustan).
  • Detenerte de comer en el momento que te sientas satisfecho.
  • Evitar servirte una segunda vez.
  • Ser selectivo cuando tienes opciones para elegir (evita comer cosas que no se te antojan o no te gustan).
  • Tratar de comer en los refrigerios verduras ya sea crudas y/o cocidas.
  • Los tiempos de comida que no son de “festejo” trata de elegir la preparación de platillos horneados, asados o hervidos en lugar de fritos.
  • Beber más agua natural.
  • De los postres: probar una o dos cucharaditas (así no te quedas con el antojo, pero limitas la cantidad de hidratos de carbono, grasa y azúcar que estás probando).
  • Las bebidas también cuentan: por ejemplo el ponche, los jugos y las bebidas alcohólicas.

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