Azúcar en acción

¿Qué somos, hombres o payasos?

Edgar García Márquez

Tiene 47 años de edad y nueve viviendo  con diabetes tipo 2. Estudió Ingeniería en Computación  en la UNAM. Es representante de México en el equipo internacional de atletas DiabeSport.

¡Hola, amigo lector!

La frase con la que inicio esta columna seguramente te suena conocida y hace alusión a lo que se supone hacemos y, en general, es una frase que denota un alto grado de valentía, de ser alguien “arrojado”, “echado para adelante”, entre otras frases.

Pero, la hombría, pienso y creo, va más allá de mostrar una actitud desafiante y gallarda, la hombría desde mi punto de vista es vivir en congruencia con lo que piensas, dices y haces, vivir de una manera responsable todas y cada una de las decisiones que tomamos día con día.

Si vives con diabetes considera seriamente que ser “el sexo fuerte” de tu casa o familia no te salva, primero, del diagnóstico, y segundo, de las terribles complicaciones, por lo tanto, ser hombre no te exime de tener un buen control todo el tiempo.

¿Y por qué escribo esto?

Generalmente pensamos que por ser los fuertes no nos va a pasar nada y, si nos pasa, pues aguantamos. La realidad es otra y piensa que, si eres el sostén de tu familia, puedes dejarlos en una situación muy complicada si no te cuidas.

Como hombres nos jactamos de ser fuertes, rápidos, hábiles y muchas otras cosas más, cualidades que seguramente sí poseemos (incluso más) pero que se nos va olvidando como usarlas a nuestro favor, entonces nuestros hábitos se vuelven poco saludables, sin darnos cuenta de que nosotros mismos vamos menguando nuestra salud.

Los hombres somos de retos, pues bien, aquí te dejo uno sencillito: te reto pues a que pienses en ti, en tu familia, tus amigos y todo aquello que quieres, aprecias y disfrutas y te “dejes de hacer el payaso”, es decir, que te cuides para que puedas cuidar a los tuyos.

Que asumas tu responsabilidad, rompas con ideas y pensamientos equivocados que la sociedad nos ha impuesto “por ser hombres” y entonces acudas con tantos especialistas de la salud como sean necesarios, que comas saludable, que te ejercites, que te mantengas alegre, confiado y positivo, porque no por ir a un gimnasio a hacer pilates o yoga, por meditar, por comer ensaladas, por ir con un nutriólogo y podólogo se te cae o pierdes “la hombría”; al contrario, eso habla bien de alguien que en realidad se quiere y quiere a los suyos y va en busca de su propio bienestar.

Compite contra ti mismo

en todos los aspectos de tu vida, imponte nuevos retos y véncelos, asume con verdadero compromiso la responsabilidad de cuidarte en todo momento, recuerda, la diabetes no respeta géneros, llega por igual, no da tregua y si eres hombre (al igual que cualquier mujer) tienes lo necesario para hacerle frente y mantenerla a raya sin ser un payaso. Agradezco tu confianza y tiempo de lectura, un gran abrazo, a tus órdenes.

Nos seguimos viendo donde siempre… 

¡En La Meta!

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