¡Que vivir con DT1 no te limite!

Melanie Shardey García Guzmán / Vive con Diabetes tipo 1 / Participa en la iniciativa audiovisual Diabeteens de la Federación Mexicana de Diabetes, A.C. / Colabora como voluntaria en la Fundación Esperanza Para Niños Con Diabetes México, A.C.

¡Hola! Me llamo Melanie Shardey García Guzmán, vivo con Diabetes tipo 1(DT1) desde hace 14 años y fui diagnosticada cuando tenía 10 años. Desde ese momento comencé a presentar síntomas que mi familia desconocía y en esa semana sin lugar a duda cambiaron nuestras vidas por completo: perdí 8 kg en 3 días, mi apetito disminuyó, durante el día dormía en la escuela y en la noche no dormía por tomar agua e ir al baño constantemente.

Mis papás notaron que en pocos días mi salud se deterioró de manera preocupante, por lo que decidieron llevarme al médico para que me diera algún medicamento o solución para mi malestar. Nuestra visita al médico resultó en múltiples visitas a distintos médicos que no daban un diagnóstico puntual, tal es el caso de un médico que mencionó que podía sufrir de apendicitis o un trastorno alimenticio. Cada uno de los cinco médicos que consultamos atrasaron y dificultaron un diagnóstico pronto y oportuno que pudo haber hecho la diferencia en mi salud, es decir, haber evitado que estuviera internada por una cetoacidosis diabética y casi en coma diabético.

Después del diagnóstico de Diabetes tipo 1 y recibir mucha información de mi condición cambió el estilo de vida de toda mi familia, comíamos más saludable: 

  • Se procuraba comer de todos los grupos de alimentos
  • Preferíamos los alimentos sin azúcar o endulzados con edulcorantes
  • Todos practicamos algún deporte
  • Semanalmente asistíamos a clases sobre el cuidado de la DT1
  • Recibí apoyo y amor incondicional por parte de mi familia y, aunque a veces era difícil, logramos salir adelante y yo me convertí en una niña sana y convencida de que nada podría detenerme.

También recibí apoyo por parte de algunas maestras y compañeros de la escuela, algunos hacían preguntas para aprender más sobre la diabetes y estaban al pendiente de cualquier síntoma que pudiera indicar que algo estaba sucediendo con mi glucosa. Por otro lado, conforme fui creciendo también me encontré con personas que se burlaban de mi situación a pesar de que sabían que era algo que no había escogido y no está bajo mi control. También hubo maestros que se molestaron porque yo falté a clases por ir al hospital, afortunadamente poco a poco ha crecido mi círculo en el que se encuentran más niños(as) y jóvenes con DT1 que están acompañados por sus familias y me han mostrado que podemos llevar una vida feliz y normal.

Así como en todos los círculos en los que nos lleguemos a desenvolver, nos encontraremos con personas que nos apoyen y otras que no comprendan nuestra condición. Por ello, es nuestra responsabilidad hacer lo posible para terminar con la desinformación, ser un punto de apoyo para otros y hacer del mundo un lugar con ciudadanos empáticos, resilientes e incluyentes.

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