Azúcar en acción

Un acto de amor…

Edgar García Márquez

Tiene 47 años de edad y nueve viviendo con diabetes tipo 2. “Es representante de México en el equipo internacional de atletas DiabeSport”.

H

ola, amigo lector! En este mes de noviembre que cada día 14 celebramos el Día Mundial de la Diabetes, y para el cierre de este año, quiero compartir contigo una reflexión que considero importante tener en cuenta todo el tiempo.

Como es bien sabido, aún no tenemos cura para la diabetes, pero lo que sí sabemos es que el control depende absolutamente de nosotros; si somos disciplinados, responsables, metódicos y pacientes los buenos resultados llegan solos y aseguramos no desarrollar complicaciones.

Sin embargo, y entrando en materia, para poder emprender todas las acciones requeridas para el buen control, de primera instancia, necesitamos lo fundamental: sentir amor por uno mismo.

Se puede tener amor a la familia: esposa, hijos, padres, hermanos, etcétera; al trabajo, a los deportes y a muchas otras cosas y personas, lo cual no está mal porque se convierten en factores estimulantes y motivadores, pero por momentos, o inclusive la mayor parte del tiempo, llegamos a olvidarnos de nosotros mismos.

Cuando no estamos conscientes de esto, nos desvivimos por otros y vamos dejando de lado o postergando citas médicas, análisis clínicos, comer de manera adecuada (en nuestros horarios), la toma de medicamentos en el momento requerido, es decir, nos dejamos al último.

Abro un paréntesis para aquellas personas que viven con diabetes que son mujeres, en todos los roles que desempeñan: madre, esposa, hija, ama de casa, ejecutiva, empresaria, empleada y un largo etcétera. Porque es justo que por ejecutar todos estos roles y cumplir con todos y cada uno de los seres queridos es que ellas mismas se pasan por alto.

Es tiempo de que recapacites en ello y si eres alguien que siente que a veces no le alcanza el tiempo para todo lo relacionado a tu control, porque atiendes demasiados asuntos y personas antes que a ti mismo, puede ser que te haga falta que pienses en ti y te des más amor a ti mismo.

Hay que partir de la premisa: “sí tú estás bien, todo lo que te rodea estará bien”, entonces deberás enfocarte en hacerte responsable cien por ciento de tu control con el objetivo de estar bien, ya que ello te permitirá a su debido tiempo atender todas y cada una de tus ocupaciones, así como brindar las atenciones que deseas dar a tus seres queridos.

Pudiera parecer una postura egoísta, pero, por el contrario, asegurarnos de estar bien en todo momento para no ocasionar pesares y preocupaciones a nuestros seres queridos es el mayor acto de amor que podemos hacer por ellos.

Tomar tus medicinas, asistir a las citas médicas y análisis clínicos, comer adecuadamente (en cantidades y horarios), realizar tu monitoreo y hacer ejercicio son más que actividades para el control de tu diabetes, en realidad son un gran acto de amor para ti mismo, porque es lo justo y te lo mereces, así de simple. Agradezco tu confianza y tiempo de lectura.

¡Feliz navidad y próspero 2018! Les mando un gran abrazo, y estoy a tus órdenes en eddygame@hotmail.com; y en Twitter @Eddy_IcingRoads Nos seguimos viendo donde siempre…

¡En la meta!

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